{"id":1274,"date":"2012-12-02T15:49:48","date_gmt":"2012-12-02T14:49:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturakoadernoak.org\/?p=1274"},"modified":"2012-12-02T15:56:26","modified_gmt":"2012-12-02T14:56:26","slug":"joseba-sarrionandia-somos-como-moros-en-la-niebla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.literaturakoadernoak.org\/?p=1274","title":{"rendered":"Joseba Sarrionandia, &#8220;Somos como moros en la niebla&#8221;"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.pamiela.com\/components\/com_virtuemart\/shop_image\/product\/__Somos_como_mor_50ae73e07a8fc.jpg\" width=\"250\" \/><\/p>\n<p>Joseba Sarrionandiaren \u00c2\u00ab<a href=\"http:\/\/www.pamiela.com\/components\/com_virtuemart\/show_image_in_imgtag.php?filename=resized%2FMoroak_gara_behe_4ce39fc1110f1_90x128.jpg&#038;newxsize=90&#038;newysize=128&#038;fileout=\">Moroak gara behelaino artean?<\/a>\u00c2\u00bb liburua <a href=\"http:\/\/www.pamiela.com\/es\/besteak?page=shop.product_details&#038;product_id=757&#038;flypage=flypage.tpl&#038;pop=0\">gaztelaniara itzuli eta berrikusita<\/a> argitaratuko du <a href=\"http:\/\/www.pamiela.com\/\">Pamiela<\/a> etxeak. Jatorrizko euskarazko bertsioak baino 200 orrialde gehiago izango ditu. Datorren asteartean aurkeztuko da Bilboko <a href=\"http:\/\/www.kafeantzokia.com\/web\/eu\/agenda\/details\/910-somos-como-moros-en-la-niebla-liburuaren-aurkezpena\">Kafe Antzokia<\/a>n. <\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/gara.naiz.info\/paperezkoa\/20121202\/375709\/es\/Somos-moros-niebla\"><strong>Liburuaren aurrerapena<\/strong><\/a><\/p>\n<p><strong>21.<\/strong><br \/>\nAlgarab\u00c3\u00ada: al-arabiya, `lengua \u00c3\u00a1rabe&#8217;, era el nombre que se daba al lenguaje morisco. Obs\u00c3\u00a9rvese el doble sentido que posee esta palabra en castellano: `lengua \u00c3\u00a1rabe&#8217; y `galimat\u00c3\u00adas&#8217;, `bulla&#8217;, `l\u00c3\u00ado&#8217;, `confusi\u00c3\u00b3n&#8217;.<\/p>\n<p>El cl\u00c3\u00a9rigo ilustrado asturiano Francisco Mart\u00c3\u00adnez Marina utiliz\u00c3\u00b3 la palabra algarab\u00c3\u00ada para designar una \u00c2\u00ablengua sin cultura\u00c2\u00bb en un escrito despectivo sobre la lengua vasca en que ni siquiera la menciona como tal: \u00c2\u00abBien es verdad que en algunos \u00c3\u00a1ngulos del norte de nuestra pen\u00c3\u00adnsula, en los valles, as\u00c3\u00ad como en las monta\u00c3\u00b1as, se habla hoy por algunos, especialmente por la gente r\u00c3\u00bastica, una cierta algarab\u00c3\u00ada a que se ha pretendido dar nombre de lengua original, y aun de lengua sabia\u00c2\u00bb.<\/p>\n<p>Francisco Mart\u00c3\u00adnez Marina, \u00c2\u00abEnsayo hist\u00c3\u00b3rico cr\u00c3\u00adtico sobre el origen y progreso de las lenguas, se\u00c3\u00b1aladamente del romance castellano. Cat\u00c3\u00a1logo de algunas voces castellanas puramente ar\u00c3\u00a1bigas o tomadas de la lengua griega y de los idiomas orientales, pero introducidas en Espa\u00c3\u00b1a por los \u00c3\u00a1rabes\u00c2\u00bb, \u00c2\u00abIn Memorias de la Real Academia de Historia, 1805\u00c2\u00bb.<\/p>\n<p><strong>50.<\/strong><br \/>\nCuando Max Weber elabor\u00c3\u00b3 su sociolog\u00c3\u00ada de la religi\u00c3\u00b3n, realiz\u00c3\u00b3 la siguiente observaci\u00c3\u00b3n de sicolog\u00c3\u00ada social. El hombre rico, frente a los pobres desgraciados que lo rodean, adem\u00c3\u00a1s de tratar de ser feliz con lo que posee, tiene un marcado inter\u00c3\u00a9s en que nadie dude de que su riqueza es justa. Es m\u00c3\u00a1s, quiere acreditar que si \u00c3\u00a9l es rico es porque se ha ganado esa suerte y esa riqueza, del mismo modo que el pobre se merece su infortunio y su pobreza. Se trata de una teodicea de los privilegios. Esa confirmaci\u00c3\u00b3n de la legitimidad de las desigualdades sociales es lo que, a juicio de Max Weber, el rico encuentra en la religi\u00c3\u00b3n.<\/p>\n<p><strong>64.<\/strong><br \/>\nEn el siglo XVIII, el bot\u00c3\u00a1nico sueco Karl Linneo, que firmaba \u00c2\u00abCarolus Linnaeus\u00c2\u00bb, distingui\u00c3\u00b3 cuatro razas en su empe\u00c3\u00b1o de explicar el sistema de la naturaleza: el Homo Europaeus: \u00c2\u00abblanco, rubio, inventivo, gobernado por leyes\u00c2\u00bb; el Homo Americanus: \u00c2\u00abpiel rojiza, col\u00c3\u00a9rico, testarudo, alegre, amante de la libertad\u00c2\u00bb; el Homo Asiaticus: \u00c2\u00abpiel oliv\u00c3\u00a1cea, melanc\u00c3\u00b3lico, agudo, duro, severo, gobernado por la opini\u00c3\u00b3n\u00c2\u00bb; y el Homo Afer: \u00c2\u00abpiel negra, indolente, de costumbres viciosas, nariz de mono, imprevisible, perezoso\u00c2\u00bb.<\/p>\n<p>El hombre blanco europeo era el principal, claro est\u00c3\u00a1, debido al peso de tantos prejuicios. Y como no son antrop\u00c3\u00b3fagos, dicho sea de paso, los racistas no sol\u00c3\u00adan interesarse especialmente por el f\u00c3\u00adsico como tal del ser humano. Los hombres de negocios de los siglos XVIII y XIX pensaban, m\u00c3\u00a1s bien, en el uso instrumental de esos cuerpos.<\/p>\n<p><strong>255.<\/strong><br \/>\nLa de las cabezas cortadas es una imagen que aparece una y otra vez en la guerra de Marruecos. Se ha recurrido a ella a menudo como argumento para demostrar la ausencia de compasi\u00c3\u00b3n entre los moros, que se representan con cabezas ajenas en las manos. En los Estados Unidos, durante la conquista del Oeste, se cortaba la cabellera de los enemigos, lo cual se emple\u00c3\u00b3 m\u00c3\u00a1s tarde como prueba de la brutalidad india. Tanto las cabezas cortadas del norte de \u00c3\u0081frica como las cabelleras del oeste de Norteam\u00c3\u00a9rica eran pruebas de la pieza cazada, que el poder pagaba tras las cacer\u00c3\u00adas humanas a tanto la unidad de rebelde abatido. Eran evidencia tambi\u00c3\u00a9n de la desequilibrada arrogancia de los homicidas y un aterrador aviso para los que quedaran vivos.<\/p>\n<p><strong>280.<\/strong><br \/>\nSeg\u00c3\u00ban la informaci\u00c3\u00b3n que le dio Pedro Pablo Astarloa a Wilhelm von Humboldt en 1801, los castigos por utilizar la lengua vasca eran frecuentes. En la escuela de Durango, el maestro le pon\u00c3\u00ada el `anillo&#8217; a un alumno al comienzo de la semana. Aunque resulte parad\u00c3\u00b3jico, a ese chiquillo se le llamaba `el rey&#8217;, y ten\u00c3\u00ada que sorprender a alguien hablando en vasco entre sus compa\u00c3\u00b1eros para pasarle el anillo. Tanto en el interior del aula como en el patio reg\u00c3\u00ada la prohibici\u00c3\u00b3n. Al final de la semana, el maestro preguntaba qui\u00c3\u00a9nes eran los ni\u00c3\u00b1os que hab\u00c3\u00adan merecido el anillo, es decir, `los reyes&#8217;. Estos ten\u00c3\u00adan que ponerse de pie, en fila, con los brazos extendidos hacia adelante, postura en que el maestro les levantaba la blusa por detr\u00c3\u00a1s y les zurraba en el trasero.<\/p>\n<p><strong>282.<\/strong><br \/>\nLe\u00c3\u00b3n XIII hab\u00c3\u00ada publicado en mayo de 1891 la enc\u00c3\u00adclica \u00c2\u00abDe rerum novarum\u00c2\u00bb, sobre el deber que contraen los patronos con sus trabajadores, donde explicaba la doctrina social de la Iglesia, criticaba el socialismo y predicaba la caridad. Pero era demasiado tarde. El movimiento obrero ya era fuerte para entonces y se hab\u00c3\u00ada alejado considerablemente de la Iglesia. El papa P\u00c3\u00ado XI dir\u00c3\u00ada que la p\u00c3\u00a9rdida de las masas trabajadoras era, para la Iglesia, \u00c2\u00abel acontecimiento m\u00c3\u00a1s lamentable del siglo XIX\u00c2\u00bb.<\/p>\n<p><strong>387.<\/strong><br \/>\nA Mohammadi ben Ahmed le cortaron una oreja en 1893; a Mohamed Amezi\u00c3\u00a1n lo describ\u00c3\u00adan en un art\u00c3\u00adculo de 1909 como de \u00c2\u00abmirada traidora, como sus actos\u00c2\u00bb; a El-Gomari lo asesinaron en el mismo a\u00c3\u00b1o sin mayores explicaciones; a los regulares nunca se les consider\u00c3\u00b3 del todo fiables; tambi\u00c3\u00a9n Mohamed ben Abdelkrim ser\u00c3\u00ada un `traidor&#8217;. Fueran supuestas o reales las traiciones, el hecho es que los espa\u00c3\u00b1oles no se fiaban de los moros.<\/p>\n<p>Los consideraban astutos, simuladores y tramposos, y ten\u00c3\u00adan raz\u00c3\u00b3n. Los moros no eran de confianza y, de hecho, no pod\u00c3\u00adan serlo. No pod\u00c3\u00adan ser honrados, sinceros e ingenuos, con los espa\u00c3\u00b1oles al menos. En la situaci\u00c3\u00b3n de dominaci\u00c3\u00b3n que estos hab\u00c3\u00adan instaurado, los moros estaban obligados a adaptarse de alg\u00c3\u00ban modo y disimular de diversas maneras. Tal vez simularan fidelidad ante sus patrones, encubriendo sus verdaderos sentimientos e intenciones.<\/p>\n<p>Es un t\u00c3\u00b3pico frecuente entre los opresores el de considerar astutos, simuladores y tramposos a los oprimidos. De hecho, con frecuencia suelen tomar esa `maldad cong\u00c3\u00a9nita&#8217; de los oprimidos como motivo para someterlos. Para los oprimidos, en cambio, acomodarse a las normas, vivir como ajenos a su circunstancia es forzoso, sobre todo en situaciones de violencia extrema, ya que es la mejor manera de mantenerse a salvo.<\/p>\n<p><strong>465.<\/strong><br \/>\nEl soldado inmerso en una guerra act\u00c3\u00baa sin comprender bien qu\u00c3\u00a9 est\u00c3\u00a1 ocurriendo en un nivel m\u00c3\u00a1s abstracto de los hechos. Lo que ah\u00c3\u00ad est\u00c3\u00a1 aconteciendo en sentido militar, pol\u00c3\u00adtico o hist\u00c3\u00b3rico se encuentra en otro plano. Es m\u00c3\u00a1s, `lo otro&#8217; que est\u00c3\u00a1 sucediendo en esa guerra se decidir\u00c3\u00a1 m\u00c3\u00a1s tarde, dependiendo de si su ej\u00c3\u00a9rcito haya ganado o perdido y de otros factores.<\/p>\n<p>La `paradoja del soldado&#8217; aparece bien explicada en \u00c2\u00abLa cartuja de Parma\u00c2\u00bb de Stendhal, cuando Fabrice Valserra del Dongo se ve viviendo su propia experiencia en la batalla de Waterloo. Es interesante tambi\u00c3\u00a9n el relato que en \u00c2\u00abPaz en la guerra\u00c2\u00bb hace Miguel de Unamuno, quien sigue a Ignacio Iturriondo por el Duranguesado: \u00c2\u00ab\u00c2\u00bfY era aquello? \u00c2\u00bfEra aquello la guerra? \u00c2\u00bfPara aquello hab\u00c3\u00ada salido de casa? Continuaron de pueblo en pueblo, y de monte en monte, sin descanso, ya por la carretera polvorienta y adormecedora, ya por viejas calzadas pedregosas, alguna vez por antiguos lechos de regatos, que dejados en seco merced a un canalillo lateral, serv\u00c3\u00adan de calzada en las enca\u00c3\u00b1adas. Recib\u00c3\u00adan noticias contradictorias y murmuraban de la campa\u00c3\u00b1a&#8230;\u00c2\u00bb.<\/p>\n<p>Arturo Barea, en un pasaje de \u00c2\u00abLa ruta\u00c2\u00bb, compara la experiencia del soldado con la del actor que trabaja para una pel\u00c3\u00adcula: \u00c2\u00abCuando el actor ve la pel\u00c3\u00adcula terminada, dif\u00c3\u00adcilmente se reconoce a s\u00c3\u00ad mismo y tiene que forzarse para reconstruir mentalmente las escenas que repiti\u00c3\u00b3 un sinn\u00c3\u00bamero de veces. El actor as\u00c3\u00ad llega a tener dos distintas impresiones: una es parte de su propia vida [&#8230;]. La otra se produce cuando ve la pel\u00c3\u00adcula terminada, en la que ha dejado ya de ser \u00c3\u00a9l mismo y es una personalidad distinta, es parte de un argumento, es una persona con una vida artificial que depende de la forma en la cual las escenas que \u00c3\u00a9l interpret\u00c3\u00b3 se encadenan con las escenas que ejecutaron otros\u00c2\u00bb.<\/p>\n<p><strong>532.<\/strong><br \/>\nPor encima de la `Geograf\u00c3\u00ada Universal&#8217; se encumbr\u00c3\u00b3 la `Historia Universal&#8217;. David Hume y Adam Smith desvelaron el esquema del desarrollo de la historia: caza, pastoreo, agricultura, comercio&#8230; Occidente se encontraba en la cuarta etapa de su desarrollo, mientras que las dem\u00c3\u00a1s regiones segu\u00c3\u00adan en etapas m\u00c3\u00a1s atrasadas. Junto a la idea de `progreso&#8217;, los fil\u00c3\u00b3sofos, economistas e historiadores escoceses idearon el concepto de `atraso&#8217;, convirtiendo a los `salvajes&#8217; de la geograf\u00c3\u00ada universal en los `primitivos&#8217; de la historia universal. Los pueblos de Occidente, seg\u00c3\u00ban ese esquema hist\u00c3\u00b3rico, pasaban a ser conocedores del pasado y del futuro de los dem\u00c3\u00a1s pueblos y, de esa manera, pr\u00c3\u00a1cticamente sus due\u00c3\u00b1os.<\/p>\n<p><strong>563.<\/strong><br \/>\nJames Button fue el nombre oficial que se dio a un muchacho de alrededor de catorce a\u00c3\u00b1os de la etnia yagan que en abril de 1830 fue comprado a cambio de un bot\u00c3\u00b3n de n\u00c3\u00a1car, de ah\u00c3\u00ad su apellido, y embarcado en el HMS Beagle. En realidad, el pens\u00c3\u00b3 que lo llevaban a cazar guanacos. Fue trasladado a Inglaterra, junto con otros tres nativos de otra etnia que hab\u00c3\u00adan sido tomados como rehenes, para ser educado en Walthamstow y aprender ingl\u00c3\u00a9s, principios de cristianismo, utilizaci\u00c3\u00b3n de herramientas corrientes y nociones de agricultura y mec\u00c3\u00a1nica.<\/p>\n<p>A pesar de los cuidados, uno de ellos muri\u00c3\u00b3 con s\u00c3\u00adntomas de viruela. Los otros tres fueron presentados en la corte a sus majestades el rey William IV y a la reina Adelaida. En junio de 1831, el Beagle volvi\u00c3\u00b3 a la zona meridional de Am\u00c3\u00a9rica del Sur con el objetivo de continuar con la investigaci\u00c3\u00b3n, en la que participaba Charles Darwin como naturalista, y con miembros de la Sociedad de la Iglesia Misionera que tratar\u00c3\u00adan de establecerse en el pa\u00c3\u00ads con la ayuda de los tres ind\u00c3\u00adgenas que quedaban vivos. En enero de 1833, Jimmy Button se encontr\u00c3\u00b3 con su gente, los yaganes, recolectores costeros, canoeros errantes de los canales, y encontr\u00c3\u00b3 a su madre y hermanos, aunque el padre hab\u00c3\u00ada muerto. Jimmy Button prefiri\u00c3\u00b3 quedarse con su gente en los canales fueguinos, desnudo como los dem\u00c3\u00a1s de su tribu, a pesar de la incredulidad de Darwin.<\/p>\n<p>Una veintena de a\u00c3\u00b1os despu\u00c3\u00a9s, miembros de la Sociedad Misionera Patag\u00c3\u00b3nica intentaron recabar la colaboraci\u00c3\u00b3n de Jimmy Button para evangelizar a los ind\u00c3\u00adgenas, a lo que se opuso este. En 1860, cuando construyeron la misi\u00c3\u00b3n e iban a celebrar la primera misa, fueron atacados por los ind\u00c3\u00adgenas y los mataron a casi todos. Los yaganes, y particularmente Jimmy Button, fueron acusados de haber participado en la matanza y encarcelados en las islas Malvinas, donde murieron masivamente a causa de la viruela.<\/p>\n<p><strong>573.<\/strong><br \/>\nEn base a la misma comparaci\u00c3\u00b3n, comprendido el resignado realismo de Antoine d&#8217;Abbadie, es memorable tambi\u00c3\u00a9n la invencible esperanza de El\u00c3\u00adas Canetti: \u00c2\u00abMe sentir\u00c3\u00ada aliviado con que un toro, un solo toro, pusiera en fuga de un modo lamentable a estos h\u00c3\u00a9roes, los toreros, y, junto con ellos, a una plaza entera \u00c3\u00a1vida de sangre. Pero preferir\u00c3\u00ada la revuelta de las v\u00c3\u00adctimas menores, de las suaves y dulces ovejas, o de las vacas. No comprendo c\u00c3\u00b3mo esto no puede ocurrir nunca\u00c2\u00bb.<\/p>\n<p><strong>626.<\/strong><br \/>\nEn la sala de cine reci\u00c3\u00a9n apagada, mientras se iluminaba la pantalla, sonaba la sinton\u00c3\u00ada y se o\u00c3\u00ada la presentaci\u00c3\u00b3n: \u00c2\u00abEl mundo al alcance de todos los espa\u00c3\u00b1oles\u00c2\u00bb. Antes de cualquier otra pel\u00c3\u00adcula, el \u00c2\u00abNodo\u00c2\u00bb: aut\u00c3\u00a9ntico cin\u00c3\u00a9ma v\u00c3\u00a9rit\u00c3\u00a9 de la naci\u00c3\u00b3n-estado creada por el Ej\u00c3\u00a9rcito de \u00c3\u0081frica.<\/p>\n<p><strong>1201.<\/strong><br \/>\nA mediados del siglo XIX, el deseo de libertad de los esclavos era considerado como `an\u00c3\u00b3malo&#8217; por muchos psic\u00c3\u00b3logos norteamericanos, pues consideraban que la esclavitud era una condici\u00c3\u00b3n normal. Por ejemplo, Samuel Cartwright redact\u00c3\u00b3 un \u00c2\u00abInforme sobre las particularidades y las enfermedades ps\u00c3\u00adquicas de la raza negra\u00c2\u00bb, que vio la luz en 1851 en el \u00c2\u00abNew Orleans Medical and Surgical Journal\u00c2\u00bb. Cient\u00c3\u00adficamente, se denomina drapetoman\u00c3\u00ada a la tendencia demente que presentan algunos esclavos a darse a la fuga. Se explicaba as\u00c3\u00ad: \u00c2\u00abEs una ofuscaci\u00c3\u00b3n mental semejante a la esquizofrenia, pero normalmente tiene cura\u00c2\u00bb.<\/p>\n<p>El tratamiento tradicional para la curaci\u00c3\u00b3n era fiable, obviamente: bastonazos, grilletes, hierros al rojo, mutilaciones de orejas y otros remedios naturales.<\/p>\n<p><strong>1283.<\/strong><br \/>\nTodos nos escandalizamos cuando se proh\u00c3\u00adbe un libro y se procede a retirarlo de los escaparates de las librer\u00c3\u00adas. Se trata de una censura `incidental&#8217;.<\/p>\n<p>Pero supongamos que ese mismo libro ha sido publicado por una editorial peque\u00c3\u00b1a que no tiene manera para promocionarlo. El libro no aparece en ning\u00c3\u00ban medio, no se traduce a otras lenguas y ni siquiera es adquirido por ninguna biblioteca. As\u00c3\u00ad ha funcionado por lo general la censura `sistem\u00c3\u00a1tica&#8217;.<\/p>\n<div style=\"padding-bottom:20px; padding-top:10px;\" class=\"hupso-share-buttons\"><!-- Hupso Share Buttons - http:\/\/www.hupso.com\/share\/ --><a class=\"hupso_toolbar\" href=\"http:\/\/www.hupso.com\/share\/\"><img src=\"https:\/\/static.hupso.com\/share\/buttons\/share-medium.png\" style=\"border:0px; padding-top:5px; float:left;\" alt=\"Share\"\/><\/a><script type=\"text\/javascript\">var hupso_services_t=new Array(\"Twitter\",\"Facebook\",\"Linkedin\",\"StumbleUpon\",\"Digg\",\"Reddit\",\"Bebo\",\"Delicious\"); var hupso_toolbar_size_t=\"medium\";var hupso_url_t=\"\";var hupso_title_t=\"Joseba Sarrionandia, &quot;Somos como moros en la niebla&quot;\";<\/script><script type=\"text\/javascript\" src=\"https:\/\/static.hupso.com\/share\/js\/share_toolbar.js\"><\/script><!-- Hupso Share Buttons --><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Joseba Sarrionandiaren \u00c2\u00abMoroak gara behelaino artean?\u00c2\u00bb liburua gaztelaniara itzuli eta berrikusita argitaratuko du Pamiela etxeak. Jatorrizko euskarazko bertsioak baino 200 orrialde gehiago izango ditu. Datorren asteartean aurkeztuko da Bilboko Kafe Antzokian. Liburuaren aurrerapena 21. Algarab\u00c3\u00ada: al-arabiya, `lengua \u00c3\u00a1rabe&#8217;, era el nombre que se daba al lenguaje morisco. Obs\u00c3\u00a9rvese el doble sentido que posee esta palabra [&hellip;]<\/p>\n<div style=\"padding-bottom:20px; padding-top:10px;\" class=\"hupso-share-buttons\"><!-- Hupso Share Buttons - http:\/\/www.hupso.com\/share\/ --><a class=\"hupso_toolbar\" href=\"http:\/\/www.hupso.com\/share\/\"><img src=\"https:\/\/static.hupso.com\/share\/buttons\/share-medium.png\" style=\"border:0px; padding-top:5px; float:left;\" alt=\"Share\"\/><\/a><script type=\"text\/javascript\">var hupso_services_t=new Array(\"Twitter\",\"Facebook\",\"Linkedin\",\"StumbleUpon\",\"Digg\",\"Reddit\",\"Bebo\",\"Delicious\"); var hupso_toolbar_size_t=\"medium\";var hupso_url_t=\"\";var hupso_title_t=\"Joseba Sarrionandia, &quot;Somos como moros en la niebla&quot;\";<\/script><script type=\"text\/javascript\" src=\"https:\/\/static.hupso.com\/share\/js\/share_toolbar.js\"><\/script><!-- Hupso Share Buttons --><\/div>","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","_share_on_mastodon":"1"},"categories":[29,32,30],"tags":[],"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.literaturakoadernoak.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1274"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.literaturakoadernoak.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.literaturakoadernoak.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.literaturakoadernoak.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.literaturakoadernoak.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1274"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.literaturakoadernoak.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1274\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1276,"href":"https:\/\/www.literaturakoadernoak.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1274\/revisions\/1276"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.literaturakoadernoak.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1274"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.literaturakoadernoak.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1274"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.literaturakoadernoak.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1274"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}