{"id":1355,"date":"2012-12-07T23:17:42","date_gmt":"2012-12-07T22:17:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturakoadernoak.org\/?p=1355"},"modified":"2012-12-09T22:29:35","modified_gmt":"2012-12-09T21:29:35","slug":"elkarrizketa-joseba-sarrionandia-%c2%bfsomos-como-moros-en-la-niebla-liburuaren-gainean","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.literaturakoadernoak.org\/?p=1355","title":{"rendered":"Elkarrizketa. Joseba Sarrionandia, &#8220;\u00c2\u00bfSomos como moros en la niebla?&#8221; liburuaren gainean"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2012\/12\/02\/import_13519083_11.jpg\" width=\"450\" \/><\/p>\n<p>DEIA egunkariak Joseba Sarrionandiari eginiko ondoko elkarrizketa hau argitaratu zuen 2012.12.02an:<\/p>\n<p>>> <a href=\"http:\/\/www.deia.com\/2012\/12\/02\/ocio-y-cultura\/cultura\/una-victoria-si-debe-apuntalarse-por-la-fuerza-es-una-carga-muy-pesada-para-el-vencedor\">Joseba Sarrionandia: &#8220;Una victoria, si debe apuntalarse por la fuerza, es una carga muy pesada para el vencedor&#8221;<\/a><\/p>\n<blockquote><p>Llega ahora a las librer\u00c3\u00adas, de la mano de la editorial Pamiela, &#8216;\u00c2\u00bfSomos como moros en la niebla?&#8217;, la versi\u00c3\u00b3n en castellano del libro de Joseba Sarrionandia (Iurreta, 1958), Premio Euskadi 2011 de ensayo. El autor ha concedido una entrevista a DEIA<\/p>\n<p><em>Luis M\u00c2\u00aa Okariz <\/em><\/p>\n<p>La versi\u00c3\u00b3n extendida del texto original \u00c2\u00bfSomos moros en la niebla? ahonda en temas que desde siempre han interesado a Joseba Sarrionandia: las lenguas minorizadas, las relaciones de poder, las desigualdades socioecon\u00c3\u00b3micas, las posibilidades de la literatura y las dificultades de la pol\u00c3\u00adtica.<\/p>\n<p>El autor toma como pretexto el proyecto de una gram\u00c3\u00a1tica de la lengua rife\u00c3\u00b1a, emprendido por un fraile vasco a finales del siglo XIX, para ir mostrando al lector de una manera caleidosc\u00c3\u00b3pica lugares y fechas borrados de la historia oficial del \u00c3\u00baltimo siglo y medio, presentando decenas de personajes y hechos sorprendentes de toda \u00c3\u00adndole en el contexto de las guerras coloniales norteafricanas, incisivos an\u00c3\u00a1lisis de las relaciones de poder en todos los \u00c3\u00a1mbitos y, adem\u00c3\u00a1s de confesiones personales, opiniones pol\u00c3\u00adticas y sociales de gran calado.<\/p>\n<p><strong>Adem\u00c3\u00a1s de un \u00c3\u00adndice tem\u00c3\u00a1tico, \u00c2\u00bfqu\u00c3\u00a9 tiene de novedosa esta nueva versi\u00c3\u00b3n y en qu\u00c3\u00a9 ha querido ahondar?<\/strong><\/p>\n<p>Se ampl\u00c3\u00adan algunos temas, se introducen otros. Por ejemplo, al interlocutor vascoparlante no sent\u00c3\u00ad la necesidad de plantearle el tema del valor de la lengua, porque pienso que tiene asumido ese valor. En castellano he introducido una l\u00c3\u00adnea de reflexi\u00c3\u00b3n al hilo de El oro de Caramabl\u00c3\u00ba, de Johannes Urzidil. Era un escritor jud\u00c3\u00ado de Praga, amigo de Franz Kafka, y escribi\u00c3\u00b3 un hermoso relato simbolista sobre el norte del Pa\u00c3\u00ads Vasco ambientado cuando al otro lado de la frontera se desarrollaba la Guerra Civil. La lengua, el tesoro de la monta\u00c3\u00b1a, es la pizca de oro que brilla en los labios de las personas; cada lengua en particular y el lenguaje como tal. He ampliado tambi\u00c3\u00a9n el an\u00c3\u00a1lisis de los conceptos de Miguel de Unamuno y P\u00c3\u00ado Baroja en relaci\u00c3\u00b3n a la pol\u00c3\u00adtica.<br \/>\n<!--more--><br \/>\n<strong>Usted analiza las contradicciones y aristas de estos dos escritores, con reveladoras conclusiones.<\/strong><\/p>\n<p>S\u00c3\u00ad, Unamuno era una persona llena de contradicciones. No pod\u00c3\u00ada creer en Dios y no pod\u00c3\u00ada m\u00c3\u00a1s que creer en Dios, o sea que viv\u00c3\u00ada con la obsesi\u00c3\u00b3n de concebirlo. Con Espa\u00c3\u00b1a hizo lo mismo, tuvo que inventarla, y fue el m\u00c3\u00a1s vehemente creador del nacionalismo espa\u00c3\u00b1ol. Idealiz\u00c3\u00b3 la guerra civil de su infancia, el sitio de Bilbao, y se aferr\u00c3\u00b3 a una ideocracia que en principio busc\u00c3\u00b3 un sustituto a lo religioso y luego, sobre todo durante la Rep\u00c3\u00bablica, se fue acomodando al caciquismo dominante. Como bien escribi\u00c3\u00b3 Antonio Machado, viv\u00c3\u00ada en guerra civil dentro de s\u00c3\u00ad mismo y los \u00c3\u00baltimos meses de su vida fueron el resultado de muchas de sus mismas actitudes.<\/p>\n<p><strong>En cambio, Baroja presenta una versi\u00c3\u00b3n m\u00c3\u00a1s id\u00c3\u00adlica del Pa\u00c3\u00ads Vasco<\/strong>.<\/p>\n<p>En sus novelas y en sus cr\u00c3\u00b3nicas de viaje desarrolla todo un sentimentalismo vasco, pero cuando se ahonda un poco en el concepto que tiene de la pol\u00c3\u00adtica es terrible. Como Pierre Loti, que era un militar imperialista franc\u00c3\u00a9s e idealizaba a los pueblos colonizados. Curiosamente, idealiz\u00c3\u00b3 tambi\u00c3\u00a9n el Pa\u00c3\u00ads Vasco, como si fuera un pueblo oriental. P\u00c3\u00ado Baroja cre\u00c3\u00ada tambi\u00c3\u00a9n que los vascos deb\u00c3\u00adan ser apol\u00c3\u00adticos y ve\u00c3\u00ada como un momentum catastrophicum la situaci\u00c3\u00b3n en que esos vascos que \u00c3\u00a9l ficcionaba con tanta acuarela se pon\u00c3\u00adan en actitud de organizarse pol\u00c3\u00adticamente. Unamuno y Baroja conceb\u00c3\u00adan un Pa\u00c3\u00ads Vasco arqueol\u00c3\u00b3gico, pero eran incapaces de reconocer que la gente, no solo los vascos, la gente en general, tiene derecho a organizarse.<\/p>\n<p><strong>Estos perfiles contrastan con la imagen superficial que se muestra habitualmente de los dos escritores.<\/strong><\/p>\n<p>Desde luego. Las cosas, y tambi\u00c3\u00a9n las personas, con el tiempo se convierten en s\u00c3\u00admbolos y hasta se olvida lo que eran de hecho. Hay que repasar y analizar las cosas de vez en cuando. De todas maneras, me parecen m\u00c3\u00a1s interesantes Unamuno o Baroja como eran en realidad y lo que escrib\u00c3\u00adan que las cuatro tonter\u00c3\u00adas que se dicen sobre ellos, especialmente en contextos oficiales como manuales de escuela o homenajes institucionales. Me interesan m\u00c3\u00a1s las disonancias e incluso las contradicciones que la literatura correcta y que no cuestione nada.<\/p>\n<p><strong>En &#8216;\u00c2\u00bfSomos como moros en la niebla?&#8217; se analizan muchos temas, \u00c2\u00bfpero cu\u00c3\u00a1l es el que vertebra el ensayo?<\/strong><\/p>\n<p>Es, fundamentalmente, un ensayo sobre qu\u00c3\u00a9 es la pol\u00c3\u00adtica. Y sobre qu\u00c3\u00a9 no es la pol\u00c3\u00adtica. Normalmente se le llama pol\u00c3\u00adtica a la imposici\u00c3\u00b3n de toda una serie de relaciones de poder, por medio de la fuerza o mediante el establecimiento de cierta sordera visual entre la gente. La pol\u00c3\u00adtica ha sido y sigue siendo como un gran juego de hechos consumados y ejercicios de imposici\u00c3\u00b3n en todos los \u00c3\u00a1mbitos, en lo econ\u00c3\u00b3mico, en lo militar, en lo cultural. He tratado de revisar formas de establecimiento de ese poder, sobre todo desde mediados del siglo XIX hasta ahora, y me he esforzado en definir un concepto de pol\u00c3\u00adtica a partir de la idea inversa. La pol\u00c3\u00adtica ser\u00c3\u00ada la ausencia de esas imposiciones y sobredeterminaciones, a partir de que el ser humano es libre, es decir, deber\u00c3\u00ada ser libre para decidir lo que le ata\u00c3\u00b1e.<\/p>\n<p><strong>La primera parte del libro tiene un peso hist\u00c3\u00b3rico notable\u00e2\u20ac\u00a6<\/strong><\/p>\n<p>S\u00c3\u00ad, todo el ensayo tiene los pies en el tiempo. No se puede comprender lo que sucede sin repasar la historia. Los dominadores de hoy son hijos de los conquistadores de ayer. El abuelo del ministro de Justicia actual escribi\u00c3\u00b3 La Conquista de Vizcaya despu\u00c3\u00a9s de ser cronista de la conquista del Rif. Hay bastante de hereditario en las relaciones de poder. Pero la sociedad en que vivimos tiene algunos s\u00c3\u00adntomas que se pueden comparar con la enfermedad de Alzheimer, desconocimiento de la realidad que le rodea y p\u00c3\u00a9rdida de memoria. La historia es muy significativa. Al mismo tiempo, no creo que se deba argumentar la pol\u00c3\u00adtica en base a la historia. La pol\u00c3\u00adtica es la decisi\u00c3\u00b3n de la gente y tan digno como ser consecuente con la historia es cambiarla. Es m\u00c3\u00a1s, hasta podr\u00c3\u00ada ser m\u00c3\u00a1s digno cambiarla, en el sentido de que salirse de la inercia implica una libertad de la gente.<\/p>\n<p><strong>Habla de los moros a lo largo del ensayo. \u00c2\u00bfEn qu\u00c3\u00a9 sentido?<\/strong><\/p>\n<p>Aparentemente, sabemos de qu\u00c3\u00a9 hablamos cuando decimos moros. Ahora bien, los moros no existen, porque nadie se autodefine como moro. Uno es \u00c3\u00a1rabe, el otro es bereber, moro es lo que le dicen. O sea, el moro es el otro por excelencia, desde los cruzados y el testamento de la reina Isabel hasta el choque de civilizaciones de Samuel Huntington. Es el fan\u00c3\u00a1tico, el peligroso, el inmigrante, el terrorista. Es la gente marcada por sobredeterminaciones del calibre de Al\u00c3\u00a1, el Estado, la Econom\u00c3\u00ada y dem\u00c3\u00a1s, al punto de que la convivencia normal se le pone dif\u00c3\u00adcil, y en que ni siquiera su propio comportamiento puede ser \u00c3\u00a9tico y ben\u00c3\u00a9volo. La idea es que los homosexuales, los chechenos, las mujeres, los inmigrantes, los vascos, los negros, casi todos somos moros en alg\u00c3\u00ban sentido. Se podr\u00c3\u00ada decir tambi\u00c3\u00a9n que somos jud\u00c3\u00ados alemanes, en unos planos, mientras podemos seguir siendo alemanes en otros. O sea, cualquiera est\u00c3\u00a1 marcado en las diversas relaciones de poder que se establecen. Es decir, no existen los moros, pero todos somos moros de alguna manera.<\/p>\n<p><strong>Otra idea que flota en el trabajo plantea que las relaciones de poder no permiten normalidad, sino que tienden a provocar consecuencias negativas.<\/strong><\/p>\n<p>En las relaciones de poder que se establecieron en el norte de \u00c3\u0081frica se constituy\u00c3\u00b3 el Ej\u00c3\u00a9rcito de \u00c3\u0081frica que, despu\u00c3\u00a9s de la victoria sobre los moros del 27, destruy\u00c3\u00b3 al propio pa\u00c3\u00ads en la guerra del 36. La paradoja es el papel que las tropas moras desempe\u00c3\u00b1aron en esa Guerra Civil, veng\u00c3\u00a1ndose de los desastres que el colonialismo hab\u00c3\u00ada provocado en su tierra. Las relaciones econ\u00c3\u00b3micas que se establecen actualmente en el mundo no se pueden sostener sino mediante la acci\u00c3\u00b3n policial y militar. Enormes ej\u00c3\u00a9rcitos desplegados en amplias zonas del planeta y, adem\u00c3\u00a1s, una activa polic\u00c3\u00ada celando en el seno de cada sociedad occidental. Cualquier situaci\u00c3\u00b3n que requiera la violencia para sostenerse es de mala calidad. Incluso una victoria, si tiene que apuntalarse mediante la fuerza, es una carga muy pesada para el vencedor.<\/p>\n<p><strong>\u00c2\u00bfA qu\u00c3\u00a9 p\u00c3\u00bablico cree que puede interesar este ensayo?<\/strong><\/p>\n<p>A las personas que est\u00c3\u00a1n dispuestas a reflexionar sobre el tema de las relaciones sociales, sobre la pol\u00c3\u00adtica. No en el sentido estrecho del partidismo a que estamos acostumbrados los vascos desde los tiempos de los gambo\u00c3\u00adnos y los o\u00c3\u00b1acinos, y luego carlistas y liberales, y todav\u00c3\u00ada seguimos atrapados en esos esquemas, de partidos que funcionan como miniestados y que hacen imposible que la pol\u00c3\u00adtica funcione abiertamente y a veces impiden incluso que los problemas se planteen como problemas de todos, como si fueran obsesiones del uno o del otro. A m\u00c3\u00ad me parece que las personas estamos sometidas a grandes relaciones de poder, y que ser consciente de ellas es muy importante para poder desprenderse de esas servidumbres.<\/p>\n<p><strong>\u00c2\u00bfQu\u00c3\u00a9 le propone a un lector nuevo que no conozca su obra en euskera?<\/strong><\/p>\n<p>Hay mucha gente que no tiene acceso a la literatura vasca. Pero bueno, no es un problema particular de la literatura vasca. A pesar de que hay m\u00c3\u00a1s medios de comunicaci\u00c3\u00b3n que nunca, quiz\u00c3\u00a1s la gente siga tan incomunicada e ignorante en relaci\u00c3\u00b3n a los otros como en la Edad Media. Cuanto m\u00c3\u00a1s fuerte sea la lengua y la cultura a la que uno pertenece, m\u00c3\u00a1s universal se considera uno y m\u00c3\u00a1s cosas toma como inferiores y prescindibles. Nosotros mismos desatendimos la cultura de nuestros abuelos analfabetos. Charles Peguy dec\u00c3\u00ada que \u00c3\u00a9l no le\u00c3\u00ada m\u00c3\u00a1s que literatura francesa. Los estadounidenses s\u00c3\u00b3lo se escuchan a s\u00c3\u00ad mismos a pesar de que pretenden ser los interventores del mundo. En la medida en que no se conoce una cosa, funcionan los estereotipos y el desprecio. Y bueno, as\u00c3\u00ad estamos, con ese espect\u00c3\u00a1culo en que los que rigen son los clich\u00c3\u00a9s, que a fin de cuentas se convierte en una ventrilocuacidad del poder. La gente pasa m\u00c3\u00a1s tiempo acopiando estereotipos sobre su vecino de enfrente que conversando un rato con \u00c3\u00a9l para conocerlo y saber lo que quiere. Lo que propongo a lo largo del libro es una recuperaci\u00c3\u00b3n de la memoria y un conocimiento de los otros. Y, sobre todo, el reconocimiento de que los seres humanos no son objetos, sino sujetos. O sea, no es lo que t\u00c3\u00ba o yo digamos sobre los homosexuales o las mujeres musulmanas, o sobre los bereberes, sino que son ellos los que tienen algo que decir. Este ensayo trata del reconocimiento de esos sujetos. Pienso que la gente ajena a la literatura vasca podr\u00c3\u00a1 conocer directamente algunos puntos de vista que desconoc\u00c3\u00ada. Lo que dice, no lo que dicen que dice.<\/p>\n<p><strong>Asegura en un momento del libro que la literatura &#8220;despliega una inofensividad que impide que se haga nada contra ella ni con ella&#8221;.<\/strong><\/p>\n<p>Una vez o\u00c3\u00ad a una madre diciendo al ni\u00c3\u00b1o: &#8220;Coge un libro, que no muerde&#8221;. Para que se quedara quieto en una esquina, leyendo, y dejara de molestar. Claro que no muerden los libros, pero bueno, estar\u00c3\u00ada bien que mordieran un poco. Ojal\u00c3\u00a1 no fuera tan inocua la literatura, cualquier literatura. No ser\u00c3\u00ada mala se\u00c3\u00b1al que la gente, en vez de hechizarse con la televisi\u00c3\u00b3n, se indispusiera de vez en cuando con alguna enfermedad de transmisi\u00c3\u00b3n textual.<\/p>\n<p><strong>las claves<\/strong><\/p>\n<p>\u00c2\u00bfSomos como moros en la niebla?, que cuenta con 976 p\u00c3\u00a1ginas, sale a la venta esta semana al precio de 32 euros. (Pamiela)<\/p>\n<p>&#8220;Lo que propongo en el libro es una recuperaci\u00c3\u00b3n de la memoria y un reconocimiento de los otros&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;Tan digno como ser consecuente con la historia es cambiarla&#8221;<\/p><\/blockquote>\n<div style=\"padding-bottom:20px; padding-top:10px;\" class=\"hupso-share-buttons\"><!-- Hupso Share Buttons - http:\/\/www.hupso.com\/share\/ --><a class=\"hupso_toolbar\" href=\"http:\/\/www.hupso.com\/share\/\"><img src=\"https:\/\/static.hupso.com\/share\/buttons\/share-medium.png\" style=\"border:0px; padding-top:5px; float:left;\" alt=\"Share\"\/><\/a><script type=\"text\/javascript\">var hupso_services_t=new Array(\"Twitter\",\"Facebook\",\"Linkedin\",\"StumbleUpon\",\"Digg\",\"Reddit\",\"Bebo\",\"Delicious\"); var hupso_toolbar_size_t=\"medium\";var hupso_url_t=\"\";var hupso_title_t=\"Elkarrizketa. 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